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Repensar las ideas dominantes en la Educación

DOI

10.22550/2174-0909.3016

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Grupo SI(e)TE. Educación (2016).
Repensar las ideas dominantes en la Educación.
Santiago de Compostela: Andavira. 189 pp

Resumen

Muchos son los presupuestos y fundamentos que se conciben como verdades absolutas en el terreno de la educación que habitualmente aceptamos y no ponemos en cuestión. Precisamente el Grupo SI(e)TE realiza un trabajo de revisión de algunas de estas ideas dominantes en nuestra sociedad, abordándolas desde una perspectiva de reflexión y compromiso con la labor educativa. ,

Esta obra está precedida de una dedicatoria a José Luis Castillejo Brull, cofundador del Grupo, fallecido en diciembre de 2016. ,

El libro aborda doce temas, cada uno de ellos centrado en una de las ideas dominantes en educación, y los agrupa en tres partes que giran en torno a los siguientes ejes temáticos: político, escolar y social. ,

La primera parte abarca desde el capítulo primero al cuarto y se centra en el análisis de ideas dominantes en la educación desde la perspectiva política. Las cuestiones tratadas son la transmisión de valores en educación, la obligatoriedad de la educación, la igualdad y la democracia en la escuela. ,

El primer capítulo de la obra nos propone ir más allá de la transmisión de valores, ya que el interés no radica en «hacer una pedagogía de la trasmisión de valores, con técnicas y estrategias precisas, sino plantearnos cómo hacer posible una trasmisión tal que partiendo de los valores que hay que trasmitir puedan ser recreados, vividos y radicados por la ciudadanía» (Pérez Alonso-Geta, p. 24). ,

El profesor García Garrido se ocupa de desentrañar el asunto de la escolarización obligatoria en el capítulo segundo. Tras una revisión histórica del asunto y ante las reacciones que suscita en la actualidad, el autor se manifiesta «a favor de su flexibilización, de su adaptación a circunstancias diversas, de su apertura a diferentes vías de educación formal y de diversidad tipológica de centros y programas formativos» (p. 37), que respondan a los intereses del alumnado y los deseos de sus familias. También se apuesta por el auspicio de políticas integradas de educación por parte de los poderes públicos. ,

«La igualdad se ha convertido en consigna política, en demanda social y en fundamento de las formas democráticas del Estado». Con estas palabras inicia Rodríguez Neira (p. 41) el capítulo tercero. Tras analizar las contradicciones y conflictos en los que ha derivado esta demanda social, el autor se centra en las repercusiones que el paradigma de la escuela antiautoritaria ha tenido en la educación, para concluir indicando que no existe educación sin autoridad, puesto que no existe educación sin responsabilidad de los maestros sobre el presente y el porvenir de sus alumnos (p. 51). ,

En el cuarto capítulo se formula la pregunta de si ha de ser democrática la escuela. Dicho asunto es desgranado por el profesor Sarramona, quien indica que «la vinculación entre escuela y democracia no es menos compleja que la relación general entre sociedad y democracia» (p. 64). La moral democrática en el ámbito educativo requiere de una serie de condiciones: la existencia de una normativa clara, conocida por todos; que sea el resultado de un proceso participativo; que sea revisable; el escrutinio del currículum oculto como fuente de distorsión democrática y la presencia de un compromiso personal con el grupo y la institución. ,

La segunda parte del libro comprende desde los capítulos quinto al octavo y se ocupa de algunas ideas dominantes en educación desde la perspectiva de los supuestos sociales imperantes en el quehacer educativo: el ideal de la excelencia, la educación dentro y fuera de la escuela, el saber y el saber hacer, así como el lenguaje de la educación. ,

El profesor Rodríguez Neira analiza la excelencia como ideal educativo en el capítulo quinto, partiendo de que se trata de un bien social y político, además de una realidad individual. «La excelencia es el único recurso que nos puede proporcionar el orgullo de ser y la única propiedad capaz de otorgar sentido a nuestro diario discurrir» (p. 75). Concibe esta como una obligación más que como una meta personal que la educación ha de facilitar. ,

El capítulo sexto es obra del profesor Colom Cañellas, y de su mano nos adentramos en el tema de «los diversos universos educativos»: la educación dentro y fuera de la escuela. El autor propone que debemos «tratar unitariamente los fenómenos educativos y comprenderlos y abordarlos desde un solo punto de vista», y aboga por el tratamiento desde la complementariedad que supone la existencia de una educación formal y otra informal, analizadas bajo el paraguas de una Teoría de la Educación unitaria. ,

El profesor Vázquez Gómez titula el capítulo séptimo con una pregunta: «¿Saber igual a saber hacer?». En el mismo afirma que «El enfoque del saber hacer, en el que se basa la formación según competencias, resulta poco útil para la comprensión y resolución de problemas complejos» (p. 100). La competencia humana no se reduce al saber hacer e implica «potencial de transferencia optimizadora», en palabras del propio autor. ,

Cierra esta segunda parte el capítulo octavo, en el que el profesor Touriñán se adentra en el tema del lenguaje en la educación. Con su habitual maestría pone en evidencia la realidad de que «(e)n el entorno de la educación, en ocasiones se usa, se elabora y se fabrica un lenguaje vacío de contenido, o con significado contrario, o incluso contradictorio» (p. 107). En su argumentación defiende la importancia de generar conceptos propios de la Pedagogía, así como huir de la «opinionitis» y de las trampas que nos tienden los lemas y las metáforas empleadas en educación. La solución a ese problema requiere construir pensamiento que nos permita justificar que la actividad educativa es «educativa», porque: «1) se ajusta a los criterios de uso del término, 2) cumple la finalidad de educar en sus actividades y 3) se ajusta al significado real de esa acción, es decir, se ajusta a los rasgos de carácter y sentido que le son propios» (pp. 123-124). ,

La tercera parte de la obra analiza algunas ideas dominantes en la educación desde la perspectiva escolar (del capítulo noveno al duodécimo). Las cuestiones centrales son: la relación entre la organización escolar y la metodología didáctica, el papel innovador de las tecnologías, el significado de los medios educativos y las relaciones adaptativas de la educación a los alumnos en la propia institución escolar. ,

En el noveno capítulo, el profesor Colom aborda la relación entre organización escolar y métodos didácticos. Nos indica que «el desfase entre Organización Escolar y metodología didáctica es una constante que permanece a lo largo del tiempo en los más variados aportes ideológicos» (p. 139), y aboga por una nueva concepción de la organización escolar que sea flexible y permeable a las necesidades metodológicas y de innovación del profesorado. ,

En el capítulo décimo, el profesor Touriñán mantiene que «cada acción educativa necesita medios para poder ser realizada. Y el primer medio necesario es el que nos permite pasar del conocimiento a la acción» (p. 147). El tema central de este capítulo son los medios como elementos estructurales de la intervención educativa en la que la elección de un medio implica el apoyo a una tecnología específica. Pero hemos de tener en cuenta que deben ajustarse siempre a la actividad y al significado de educación. Desde la complejidad de la tipología de medios, se hace hincapié en la distinción entre medios internos y externos, los primeros vinculados con las competencias, capacidades, actividades internas (pensar, sentir, querer, elegir-hacer…), y los segundos con las
actividades comunes externas al agente (juego, trabajo, estudio…) y con las actividades
instrumentales: lectura, dibujo, baile, cálculo, etc. La importancia de los medios no impide afirmar al autor que «la educación no es un problema de medios y más medios», ya que eso sería confundir su valor pedagógico (p. 162). ,

En el capítulo undécimo el profesor Vázquez Gómez dilucida el mito de la innovación educativa entendida como innovación tecnológica. Ya en su título se pregunta: «¿Se reduce la innovación educativa a la innovación tecnológica?» (p. 163), para afirmar que «este es uno de los mitos pedagógicos más dominantes en la actualidad». Para el autor, desde luego, la innovación educativa «supera con mucho ese reduccionismo tecnológico», puesto que «toda innovación educativa comienza siempre por la introducción de una nueva idea, bien sea acerca de los fundamentos, de los procesos o de las finalidades de la educación» (p. 165). ,

Cierra esta tercera parte de la obra el duodécimo capítulo, en el cual el profesor Sarramona se ocupa de dar respuesta a si la educación debe adaptarse a las necesidades del educando. Su tesis es que «la escuela debe proporcionar el contexto en que tales necesidades se puedan desarrollar… fomentando hábitos de cooperación, entrega, colaboración… a través del aprendizaje compartido, la realización de tareas en grupo, la participación de actividades solidarias» (p. 179). ,

El Grupo SI(e)TE, cuyos miembros son los autores de este libro, ha repensado la educación, deconstruyendo ideas y mitos dominantes. Para nosotros queda el disfrute de esta obra que nos ayudará, sin duda alguna, a reflexionar de su mano sobre nuestros propios clichés educativos. Su interés pedagógico es incuestionable y su lectura necesaria para quien quiera mejorar su comprensión de los problemas educativos tratados en el texto.
María Julia Diz López ,,

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