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Cantón, I. y Tardiff, M. (Coords.) (2018). Identidad profesional docente. (Mario Grande de Prado)

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Cantón, I. y Tardiff, M. (Coords.) (2018).
Identidad profesional docente.
Madrid: Narcea. 232 pp.

Resumen

Esta obra colectiva, coordinada por los profesores Cantón y Tardiff, se dedica a profundizar en un constructo complejo que permite su análisis mediante diferentes prismas relacionados con la identidad profesional de los docentes. Se plantea una pregunta difícil: ¿qué es un profesor? La respuesta engloba cuestiones vitales como la experiencia, las expectativas y las competencias de los docentes, en una sociedad cambiante a velocidades vertiginosas debido al desarrollo tecnológico.
Los capítulos pueden agruparse en dos grandes bloques: el primero aborda diferentes enfoques sobre la identidad docente, mientras que el segundo analiza otros aspectos como las peculiaridades desde diferentes colectivos de docentes según la etapa, la salud de los docentes, las políticas educativas y la situación de los docentes
francófonos.
Tras la introducción, presentando una visión global de la temática y un repaso claro y conciso a las diferentes aportaciones de la obra colectiva, encontramos el primer capítulo, que disecciona la identidad de los docentes entendidos como colectivo, desde un punto de vista sociológico. Se presta especial atención a los cambios sociales, especialmente en Canadá, aunque sus conclusiones son extrapolables a otros países occidentales. Los autores encuentran obstáculos en el rol de los docentes que originan un sufrimiento en el trabajo y una angustia profesional, asociada a cansancio, despersonalización, sensación de inutilidad, tensiones, huida de la profesión, conflictos y tensiones en el trabajo … que caracterizan esta profesión en la actualidad. Este texto inicial abre, por tanto, la obra con aspectos comunes a los dos grandes bloques.
A continuación, el segundo capítulo resalta la dificultad para evaluar la identidad docente y su calidad. Para afrontar esta situación se pueden considerar otros aspectos como la satisfacción, las expectativas y la competencia profesional de los profesores. Se emplea para ellos una óptica empresarial, de la que derivan los modelos de calidad educativa. Sobre las cuestiones que más satisfacción aportan a los docentes, encontramos el trabajo diario y la entrega personal. Menos satisfacción proporcionan en cambio la interacción con los alumnos, la escasez de tiempo y la colaboración con otros compañeros. Además, la identidad se ve matizada por otros factores como el contexto, la formación y la dimensión administrativa, generando diferentes identidades frente a la tendencia homogeneizadora de la Administración.
Por su parte, el tercer capítulo aborda la elaboración de la identidad docente. Este es un proceso complejo y lábil en el que el docente va construyendo con diferentes elementos tanto personales y profesionales como contextuales, su identidad personal y profesional, la imagen que tiene de sí mismo. Las dudas, esfuerzos y tensiones propias de los inicios profesionales nos conducen al aprendizaje del propio oficio y a la competencia profesional. Los autores presentan dos nociones para investigar la identidad: historias vividas y lo mejor de mí mismo, esbozando gracias a estos las diferentes imágenes de la escuela: la racional, la colegial, la política, la social o la cultural. ,,

El cuarto capítulo se centra en la transición de estudiante a docente, analizando la relación entre el saber y la identidad profesional. Esta reflexión nos muestra el cambio entre el saber formal, propio de la formación inicial, al saber experiencial, fruto del hábito y la reflexión, y su influencia en la construcción de la identidad profesional de los docentes noveles. Estos saberes, aunque no explican por sí solos la identidad docente, si están vinculados a valores y creencias que influyen en aspectos como la disciplina. La identidad profesional de los docentes se explica por parte de los autores como la representación del docente de sí mismo y la profesión docente, en relación con su entorno social y profesional, incluyendo saberes, valores y creencias. ,,

En el siguiente capítulo, el quinto, se examinan los tres tipos de identidades: profesional, laboral y docente. La primera consiste en la identificación del educador como miembro de su grupo profesional. La identidad laboral reflexiona sobre la actividad laboral y las vivencias de los docentes como trabajadores. Por último, la identidad
docente integra las anteriores asumiendo las particularidades, conocimientos, creencias… Se destaca la importancia, entre otros factores, del contexto y las posibles tensiones o dificultades, así como la formación inicial y permanente, indicándose en la parte final la existencia de cambios a lo largo de la vida en la construcción de dicha identidad. ,,

El sexto capítulo aborda la identidad profesional desde la dimensión social y personal, subrayando su papel como factor de resistencia ante cambios percibidos como negativos. Por ello, es un factor a menudo ignorado en las políticas educativas y, sin embargo, fundamental para su adecuada implementación. El profesorado aplica estrategias identitarias y en este sentido, entender las Comunidades Profesionales de Aprendizaje (CPA) como una estrategia pertinente en la reelaboración de la identidad profesional es interesante para que el profesorado pueda interactuar con los cambios en política educativa y valorar desde una mirada comprensiva sus
propias competencias. ,,

Encontramos la relación entre la identidad docente y gestión del conocimiento en el séptimo capítulo. Se plantea en él la disyuntiva de entender los centros educativos como comunidades profesionales de trabajo colaborativo o como meras estructuras formales para realizar una tarea prefijada. Claramente la primera opción queda señalada como mucho más enriquecedora para los educadores. Así, la existencia de las comunidades formativas de aprendizaje optimiza el potencial personal y profesional de los componentes de la organización educativa. Dentro de esta aportación aparecen los resultados de identificar a los miembros de la organización con el proyecto institucional, compartir su estrategia de trabajo, implicándose en la ejecución, evaluación y mejora. Sin duda, la tríada compuesta por la innovación, el aprendizaje organizativo y la gestión del conocimiento, aspectos intrínsecamente unidos, influye poderosamente en las comunidades educativas, su gestión del conocimiento y la construcción de la identidad docente. ,,

Iniciando el segundo bloque, hallamos el octavo capítulo, cuyo protagonista es el profesorado universitario. Cuestión problemática por la situación de las universidades
y los cambios actuales. Esto se traduce en variaciones organizativas, académicas, diferentes perfiles docentes, heterogeneidad del alumnado… todo ello en medio de dualidades difíciles de conciliar como docencia/investigación, funcionario/contratado, colaboración/competitividad, creatividad/gestión institucional… Factores personales básicos como el bienestar, el compromiso y el proyecto personal quedan en segundo plano frente a la supervivencia profesional. Ante esta inestable
y compleja situación se nos muestran dos responsables de la mejora profesional: la Administración que debe facilitar aspectos como la formación, y los propios docentes
que deben aportar voluntad y capacidad. ,,

El noveno capítulo aborda la identidad de los maestros de Primaria, desde su formación inicial hasta el final de su carrera profesional. Este colectivo, transita por un itinerario dentro de su proyecto vital y profesional en el que aspectos tanto personales como sociales van sumando y restando en su construcción de la identidad
profesional. Así, el texto abarca desde la formación inicial, en la que el Practicum juega un papel vital en la primera toma de contacto con la realidad como docente,
pasando por la angustia de los profesores noveles y la ayuda de mentores, su posterior confrontación con la experiencia y formación permanente, la dispersión y al
final, la perspectiva ante la salida de la profesión; todas estas etapas son contempladas y descritas brevemente invitando a la reflexión a todos los agentes educativos
para afrontar los diferentes desafíos a los que se enfrentan los docentes de Primaria. ,,

La décima aportación examina la destrucción de la identidad profesional del profesorado de Secundaria en Francia. Para ello, toman como referencia un polémico
reportaje televisivo de 2016 y un estudio del Ministerio de Educación del país vecino con estudiantes universitarios acerca de la profesión docente. En el programa,
un periodista es contratado como profesor de matemáticas, sin preparación alguna, y que termina dimitiendo de su puesto. La dirección del centro necesitaba tener alguien «frente a los alumnos». La desvalorización del papel de los docentes, la dificultad de encontrar profesores adecuadamente preparados en algunas materias y las dificultades de los docentes sustitutos, son algunos aspectos analizados. Sobre la percepción de los estudiantes sobre la profesión, se extrae que es un trabajo atractivo, pero de escaso prestigio y que requiere vocación. El apartado final reflexiona sobre la importancia y fragilidad actual de los pilares de la escuela francesa (saberes, proyecto para el alumno y compromiso docente), así como la importancia de la Educación en nuestra civilización. ,,

El penúltimo capítulo gira en torno a la salud ocupacional del docente no universitario. Trastornos de la voz, músculo- esqueléticos o cuestiones de salud mental relacionadas con el estrés, son los problemas más frecuentes entre los docentes, asociados a varios factores. La autora indica tanto el marco legislativo como las líneas de actuación para la prevención. Entre las medidas propuestas destacan la ergonomía, condiciones del puesto de trabajo, hábitos saludables, prevención y apoyo en problemas de salud habituales, como los relacionados con la voz o el estrés, así como reconocimientos periódicos y tratamientos paliativos. ,,

Para terminar, el último capítulo analiza, desde una perspectiva sociopolítica, los planes de formación de docentes en la Alta Escuela Pedagógica de Valais, en Suiza, desde el siglo XIX al siglo XX. El eje fundamental del capítulo se sitúa en la construcción de la identidad profesional mediante planes de estudio. El contenido de estos se examina en torno a tres categorías, y a su evolución: la formación para el rol social, la formación profesional del profesorado y la formación general. Así, el autor reflexiona sobre de qué manera los planes docentes han sido afectados por la situación sociopolítica de un momento concreto. Por tanto, la identidad docente se encuentra ya influida en su etapa inicial por la política educativa. ,,

En conclusión, podemos afirmar que estamos ante una revisión del estado de la cuestión enriquecedora y actualizada desde múltiples perspectivas, con aportaciones
internacionales, de gran interés para analistas educativos y formadores de futuros docentes, dado que sus reflexiones deben servir como orientación para la acción
relacionada con la identidad docente.
Mario Grande de Prado ■

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