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Aprendizaje-servicio y misión cívica en la universidad. Una propuesta de desarrollo

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Santos Rego, M. A., Sotelino, A. y Lorenzo, M. (2015).
Aprendizaje-servicio y misión cívica en la universidad. Una propuesta de desarrollo.
(Barcelona, Octaedro). 134 pp.

Resumen

Cada vez más voces alertan de la necesaria profundización en la relación entre la sociedad y la universidad en un contexto de transformación y cambio. No está de más problematizar este hecho y repensar qué significa esta relación y a dónde se dirige.
La reflexión de los autores parte de una convicción clara: entender que la universidad tiene una misión cívica, que es civilidad en sí misma. Por tanto, debería estimular la responsabilidad social universitaria, tan desarrollada en el marco surgido en el Espacio Europeo de Enseñanza Superior (EEES). La creciente extensión de los proyectos de aprendizaje- servicio (ApS) puede ser una oportunidad y un vector de innovación como propuesta pedagógica para afrontar este reto. Así, el paso por la formación universitaria debería favorecer un alumnado educado en valores cívicos, participativos y solidarios, en el compromiso ético y en el desarrollo de una ciudadanía más consciente y crítica. El ApS puede ser una herramienta para satisfacer estos contenidos y objetivos como vía formativa en las aulas junto a otras estrategias docentes.Los autores de este libro conjugan brillantemente la reflexión teórica junto a su propia experiencia de dinamización de proyectos de ApS en la enseñanza superior.
Miguel Ángel Santos Rego, Alexandre Sotelino e Inma Lorenzo, son profesores de las universidades gallegas de Santiago de Compostela y Vigo y pertenecen al grupo de investigación ESCULCA, dirigido por el propio catedrático Santos Rego. Han incorporado al contenido del texto resultados de investigaciones realizadas en el marco de tesis doctorales dirigidas por ellos y los aprendizajes llevados a cabo en el proyecto PEINAS, descrito en el capítulo 3, experiencia nacida en el curso 2010/2011 en el Grado de Pedagogía de la Universidad de Santiago de Compostela vinculado a la asignatura de Pedagoxía Intercultural. A ello añaden diversas experiencias de desarrollo in teruniversitario del ApS en las universidades gallegas.El ApS, en coherencia con las referencias fundamentales del campo, se conceptualiza como la realización de acciones y de proyectos que combinen aprendizajes intencionales junto a servicios que responden a necesidades sociales significativas, incorporando la centralidad de la reflexión como medio para concretar las dos dimensiones anteriores. Es importante tener claro este punto de partida, puesto que los planteamientos acerca de la conexión de la universidad con la sociedad, en muchos casos, enfatizan casi únicamente la necesidad de ajustar la demanda de los empleadores y las necesidades del mercado laboral, ligándola a la competitividad, la productividad o la eficiencia económica.Sin embargo, nos encontramos con un pensamiento dirigido a la conexión entre las dimensiones académicas y comunitarias del aprendizaje, las dimensiones éticas y cívicas de la persona y a la construcción de una ciudadanía crítica y democrática.
La temática tratada es de máximo y creciente interés. Actualmente asistimos a una renovada atracción y atención por el ApS y al desarrollo de nuevas experiencias y proyectos. Normalmente surgen como iniciativa individual del profesorado más que como apuesta estratégica de la institución académica, extendiéndose como una mancha de aceite por la transmisión de los propios participantes e impulsores de estas actividades. Fruto de ello se ha ido tejiendo la Red Universitaria Española de Aprendizaje Servicio (ApS-U), que ya ha organizado seis Congresos Nacionales (y el primero internacional), o la revista RIDAS (Revista iberoamericana de aprendizaje servicio) de la Universidad de Barcelona. A pesar de ello existe una escasez contrastada de trabajos sobre este tema en el contexto universitario español y una necesidad de profundizar en estudios e investigaciones. Los autores nos muestran cómo la reflexión teórica del aprendizaje y servicio aún es muy genérica y es preciso ahondar en la elaboración de reflexiones más vinculadas a materias concretas, disciplinas, ámbitos, aprendizajes y aspectos del curriculum específicos.La propuesta es coherente con la etapa de desarrollo que nos encontramos y, en ese sentido, se plantean unas pautas generales y un marco genérico para el inicio de una experiencia.Nos encontramos ante un punto de partida que puede servir a un docente, un grupo de investigación o a una universidad para iniciar una experiencia de ApS en un aula, una facultad o incluso a escala interuniversitaria.

La intencionalidad de los autores se orienta a la integración de reflexiones teóricas con la concreción de proyectos en el ámbito de la educación superior proponiendo pautas y principios pedagógicos y metodológicos.

En este sentido, constituye una buena herramienta para introducirse en los distintos aspectos de una propuesta pedagógica y metodología cada vez más importante en el ámbito universitario mediante una amplia y exhaustiva presentación de sus elementos básicos junto a una hoja de ruta para el inicio de proyectos concretos. Su contribución es muy positiva para aquellos que quieran incorporar esta metodología a sus estrategias docentes y necesiten conocer tanto los pasos a dar para la puesta en marcha de nuevas iniciativas como disponer de una formación inicial en sus fundamentos.

El libro se estructura en cuatro capítulos a los que se añaden unas consideraciones finales haciendo un recorrido desde la conceptualización y caracterización del ApS, pasando por el análisis histórico hasta llegar a la reflexión sobre su pertinencia y relación con la universidad y su concreción práctica. En el primer capítulo los autores proponen, además de una definición, un análisis sobre el papel de los distintos agentes vinculados al desarrollo de este tipo de proyectos: el docente y el cumplimiento del currículo, los estudiantes, la escuela entendida como una entidad educativa, la administración local como responsable de las políticas municipales para concretar la idea de la ciudad educadora, la ciudad como contexto físico y social de vital importancia en el contexto educativo, y, por fin, las entidades sociales presentes en el tejido comunitario.

El ApS sólo puede ponerse en marcha a través de la construcción de redes de colaboración y cooperación en cada territorio y contexto concreto. El partenariado es uno de los instrumentos claves para el desarrollo de este tipo de proyectos. Implica la colaboración con personas significativas de la comunidad, equipos y/o organizaciones que ya están formalizando acciones y actividades socioeducativas, de acompañamiento social o de desarrollo sociocultural que a su vez trabajan en red.

No se trata sólo de establecer mecanismos de coordinación o colaboración, sino que supone establecer un programa de acciones conjuntas para la consecución de un fin común a través del diálogo y la negociación entre diversos agentes. Esta vocación está presente en el trabajo, que muestra un panorama generalista de los agentes implicados en todas las etapas del conjunto del sistema educativo. Queda abierta la vía para poder hacer una identificación más profunda de los agentes específicos existentes en el marco de la enseñanza superior y sus instituciones y socios. Es necesario investigar y reflexionar teóricamente sobre las especificidades de la universidad como agente no territorializado (a diferencia de un centro educativo) y con su papel social ligado a agentes diferentes a los de otras etapas educativas, con un abanico más amplio de preocupaciones, necesidades y de problemáticas sociales.

El rol del docente se transforma, convirtiéndose en un acompañante y dinamizador, en alguien que sugiere y proporciona claves para entender, que desencadena procesos sistemáticos con la finalidad de conseguir aprendizajes explicitados y sistematizados, pero con un papel claramente diferenciado de lo que la pedagogía tradicional entiende. Aunque el aprendizaje nos lleva inevitablemente al currículum, a materias, asignaturas, contenidos, los procesos de enseñanza aprendizaje suscitados en este tipo de metodología requieren de acciones prácticas, lo que la diferencia de otro tipo de estrategias docentes.

En este caso, el profesor o el maestro visibiliza más su figura como educador y acompañante que en otras ocasiones, sobre todo como facilitador de la reflexividad del alumnado. La reflexión aparece como catalizadora de los aprendizajes intencionales e indisolublemente unida al proceso formativo y educativo pues el centro no es el aprendizaje de un conjunto de destrezas y habilidades exclusivamente, sino que adquiere una importancia cru cial todo aquello que tenga que ver con la educación cívica, la educación moral, y las dimensiones democrática, participativa y comunitaria.

A continuación, el segundo capítulo presenta un recorrido histórico desde los antecedentes teóricos hasta la situación actual. La aportación de Dewey, la pedagogía pragmática y el llamado learning by doing pueden constituir principios primigenios en los que apoyarse la propuesta pedagógica del ApS, en la medida en que une teoría y práctica y concibe el pensamiento como un instrumento para resolver problemas concretos de la experiencia humana.

Podemos encontrar una meticulosa enumeración de la trayectoria histórica del service by learning en Estados Unidos, la posterior expansión en Latinoamérica y cómo se produce su llegada a Europa y más en concreto a España. Esta revisión nos aporta una visión panorámica de lo que se ha hecho y de la etapa que vivimos en nuestro país. El hilo discursivo retoma la reflexión en el tercer capítulo donde se explora la pertinencia del ApS en la educación superior como contexto adecuado y privilegiado para la educación cívica y no sólo para la capacitación técnica del alumnado.

Además, encontramos un análisis del contexto legislativo y de cómo se está enmarcando en el desarrollo reglamentario de la Declaración de Bolonia y el EEES. En España no se ha producido un desarrollo paralelo al producido en el resto del mundo, más bien ha sido frágil, aunque nos encontramos en un momento expansivo.

Las enseñanzas universitarias no han sido ajenas a este proceso y han seguido caminos paralelos. Por ello, existe un gran desconocimiento de este tipo de metodología entre el profesorado, aunque algunos de los aspectos que la componen podrían estar apreciados y bien valorados, lo que supone una oportunidad para el desarrollo futuro del ApS, tal y como señala el estudio que presentan los autores fruto de tesis doctorales dirigidas por ellos mismos. La implicación del docente es clave y necesaria para su desarrollo en las aulas, y su capacitación parece ser un camino necesario.
Finalmente, en este itinerario de lo teórico a lo práctico, detallan y examinan algunas experiencias que describen brevemente para que podamos entender y visualizar en la concreción metodológica en una asignatura, una materia o en algún tipo de contexto relacionado con la enseñanza superior. Podemos encontrar reseñas que muestran la amplitud de las posibilidades; guías de recursos, colaboración con autores musicales como creadores de vídeos, hasta aprendizaje de materias como la bioquímica, la vinculación de la educación física con el mundo laboral o la pedagogía intercultural en la asignatura impartida por uno de los autores.

El tránsito a las propuestas de acción se completa en el capítulo 4 que nos ofrece un conjunto de fases, acciones y actividades que configuran un kit de herramientas útiles para formular y poner en marcha proyectos de ApS en la universidad.

Las redes existentes en nuestro país han manifestado claramente que estamos en una etapa en la que es preciso comenzar a hablar de institucionalización del ApS en la universidad y superar la etapa de iniciativas individuales. Esta propuesta no podrá funcionar sin el apoyo de profesorado, departamentos, organismos universitarios, etc. Ante este desafío, podemos sentir que sabemos qué queremos conseguir pero no cómo hacerlo. Para ello, en el trabajo podemos encontrar actividades adecuadas para configurar un proyecto de consolidación e institucionalización de esta metodología por etapas: una primera fase de difusión y conocimiento, una segunda de seguimiento y evaluación del aprendizaje y por último la constitución de un organismo para el fomento del ApS a escala universitaria o interuniversitaria. Se incluye un amplio abanico de posibilidades, incluyendo propuestas para la evaluación del aprendizaje del alumnado.

Las consideraciones finales recopilan lo expuesto y muestran cómo el contexto universitario se ve transformado por el EEES y se necesitan estrategias que incluyan aprendizaje experiencial y respondan el reto de la responsabilidad social de la universidad. Estamos de acuerdo con los autores que abogan por el uso del ApS como un enfoque educativo a introducir en la enseñanza superior, aunque en su reflexión cuidan el hecho de no mitificar las posibilidades de este enfoque. Podemos ver el aprendizaje como un «proceso social de construcción y apropiación de una nueva interpretación del significado de la propia experiencia como guía para la acción» citando a Mezirow (2000). Es preciso alejarse del postulado del aprendizaje y servicio como si fuese una fórmula mágica, una panacea, una especie de maravilloso bálsamo de Fierabrás que todo lo cura.

Es preciso continuar explorando temáticas y vías de reflexión que quedan abiertas como la profundización en los agentes presentes en la universidad, la reflexión contextualizada en relación con cada materia, la necesidad de mayor investigación y evaluación en esta materia, la especificidad de la estructura de los planes de estudio académicos. Es necesario planificar futuros trabajos e investigaciones que puedan ofrecer un pensamiento más concreto y relacionado con el devenir cotidiano. También es preciso poder desarrollar una batería de conceptualizaciones teóricas que concreten bajo qué condiciones o bajo qué supuestos el aprendizaje y servicio realmente suponen una experiencia significativa en los procesos de enseñanza aprendizaje y alejarse así de una idea mágica del ApS que enumera un elenco interminable de bondades y posibilidades supuestas. Así podremos transitar de las buenas intenciones a una explicación real de lo que los educadores, maestros y docentes deben tener en cuenta a la hora de generar una experiencia real de aprendizaje y dar respuesta adecuada a las necesidades sociales de su entorno.

Como conclusión, podemos afirmar que la lectura de este texto resulta sumamente esclarecedora e interesante como una iniciación en este apasionante proceso y compromiso que supone la educación.

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